domingo, 4 de octubre de 2026





Llevo desde 2021 escribiendo sobre un país sin casas para que nadie me señale. También hago rap sobretodo los fines de semana. Y sin embargo no necesito un mono que me anuncie tocando el tambor y los platillos. No me escondo entre la masa ni entre la mayoría. Lo mío es un - duelo - al Sol con la literatura. Entre toda las posibilides elegí esto narrar de forma autobiográfica la vida. El mundo me brindaba una oportunidad para narrar de forma social un país sin casas y las consecuencias sociales y el drama . A pesar de esto, de mis ojos rojos de mis quince años, aún todavía puedo mirar el mundo con claridad. Desde 2021 para contar una historia de forma cruda y descarnada como estilo entre el surrealismo y aquella obra de teatro que tanto me hizo pensar llamada Historia de una escalera, tal vez recoja algo de Los interes creados de Benavente, del teatro de Alejandro Casona en la Sirena Varada , de la España de la picaresca del siglo de Oro como el Buscón, el lazarillo, de rinconete y cortadillo . Tal vez dentro de esta magia reside el poder de esta obra.





6. Juan el sintoísta.



Si a Juan sin tierra le perseguía el perro negro también era cierto que arrastraba con cierto estoicismo la pobreza en el que él solo se había metido. Después del último intento de suicidio predicaba una especia de sintoísmo dónde el viento, las montañas, o los árboles podían ser considerados sagrados , no como un Dios absoluto como en la mentalidad occidental. – Explicaba Juan – sino como creencias animistas sobre la naturaleza, la muerte, o la existencia.



- Tal vez después de la muerte nos convirtamos en todo. – Explicaba Juan.


- O en nada. – Contesto Alejandro.


- ¿ Y qué más da ?. – Pregunto Juan al aire. – Si no hay paraíso la muerte será cómo estar dormido. – Explico Juan.


- Me gusta este jardín – Dijo Alejandro - .


- ¿Por qué ? Este jardín es lugar abandonado, casi parece un vertedero o la chatarrería de un desguace. – Contesto Juan.


- Por eso me gusta – Contesto Alejandro.



Tal vez Juan sin tierra perseguido por el perro negro, la mala suerte y la pobreza no era capaz de ver allí las energías ocultas que señalaban aquel jardín como un lugar especial y mágico . Incluso avocado a un final lo convertía en un lugar fugaz otorgándole un halo de misterio. Alejandro había tenido sin embargo tiempo para pensar sobre aquél lugar y allí perdido entre las horas desde la cocina – cantina de Orwell contemplaba el jardín. Tal vez aquel monje destartalado por las décadas bendiciendo la plantación de marihuana que como cada temporada se alzaba como un bosque vegetal en el fondo de la piscina podría ser considerado una señal y era cierto que de él emanaba cierta magia y frente a la opresión de la sociedad , los días laborables, los horarios comerciales, los trabajos mal pagados, histeria colectiva por el dinero y el culto al éxito; aquél lugar abandonado casi que significaba todo lo contrario como un lugar que clamaba a la verdadera libertad y paz cósmica. Juan iba todas las mañanas a la ciudad a visitar su viejo barrio , y allí se perdía por los bares con cuatro borrachos o el que le pagase el vino por un poco de conversación. Sin embargo sentado en un parque de Madrid con las hojas arrastradas por el viento del Otoño sin nada que hacer más que contemplar el paso errante de la gente comprendía que su tiempo había acabado o así al menos le hacía creer a los demás. Incluso morirse es difícil y esto hacía mas desdichado a Juan . Sin dinero, sin jubilación o subsidio , sin casa , sin trabajo, sin ganas de vivir. Desde que perdió el subsidio mínimo de inserción solo hablaba cosas extrañas sobre la muerte, la vida o la religión hasta que los demás huían de él o él huía de los demás porque nunca se sabía si le echaban o él se quería marchar siempre incómodo en cualquier lugar sino era de los cuatro bares de la calle Costa rica. A veces perdía el último tren y daba vueltas por la ciudad hasta que volvían a abrir la estación de tren a esperar el primer tren que volviera de la ciudad. Caminando solo por las calles durante horas, ya de madrugada solo y perdido, sin un euro en el bolsillo, caminaba por la ciudad perdido como otro vagabundo más. A veces al volver a primera hora de la mañana sentía que ya la vida ya había acabado y que solo seguía vivo como un fantasma. Un fantasma en el metro, un fantasma en el bar, un fantasma en el tren. Incluso las personas que más quería ya habían muerto algo que te aleja de este mundo poco a poco hacia otro más fantasmal. Así Juan que pesaba menos que el viento podía parecer que cualquier racha se lo iba a llevar de este mundo porque ya no tenía fuerzas para sujetarse y asirse a la realidad. Juan solo veía chatarra en el jardín y sin embargo Alejandro contemplaba libertad. En esta dicotomía entre la mirada cansada de Juan y la mirada de Alejandro señalaba no las diferencias que les separaban sino una forma de comprender el mundo que no todos podían llegar a alcanzar. Juan también había caído en la alcoholemia inútilmente y todas las noches regresaba borracho a casa hasta el día siguiente en una rueda sin fin según giraban los días y los atardeceres caían cuando el Sol se ponía detrás del horizonte de forma fría dejando en Juan una sensación de vacío que ya no podía llenar con nada. Además estaba condenado, había perdido lo poco que tenía con su exmujer y por orgullo no podía pedir ayuda a nadie. Se había puesto la soga a él mismo y entraba en los bares de la ciudad diciendo cosas extrañas sobre el sintoísmo y la muerte de tal forma que algunos comenzarón a llamarle Juan el sintoísta.



- Yo creo que todo es algo parecido al sintoísmo dónde donde poco a poco nos convertimos en la nada. – Explico Juan en la barra del bar.


- Que me dices – Juan - . ¿ El sintoísmo ?. – Preguntó el camarero del azul.


- Si, la religión de Japón. – Contesto Juan.


- Ya pero Japón está muy lejos . – Exclamo el camarero.


- ¿Y qué más dá ?. – También estamos lejos en el tiempo de Jesus de Nazaret.


- Pero hombre por Dios no blasfemes.


- ¿Por qué ? ¿por qué blasfemo?.


- Porque Cristo es Cristo, el que perdonaba murió en la cruz.


- Por esto hablo del sintoísmo. - Contesto Juan.


- ¿Por qué?. – Preguntó el camarero.


- Porque no quiero convencer a nadie. – Expeto Juan medio borracho.


- Este sintoísta – Dijo al final el camarero.





El camarero del Azul no conocía a Alejandro ni a Orwell por tanto no podía adivinar la paz de los camaradas de Juan el sintoísta y su paz y armonía cósmica con el mundo en la cocina-cantina de Orwell el borracho. Si Alejandro escribía por escribir o era del todo fábula tal vez como Messie Antoine que no llegó a leer ninguna página de la novela, nunca lo llegaría a saber al menos con vida, tal vez era todo el sintoísmo que quería conocer. Las cosas nos continuan y sobrepasan y siguen vivas despues de nosotros aunque ya no estemos en este mundo para saberlo y tampoco para comprenderlo. Cuando estemos muertos miraremos el mundo y de otra forma como si ya no fuera nuestro mundo y las cosas y pasiones humanas nos darán igual. El mundo seguirá pero ya no será nuestro mundo y lo miraremos con desapego cuando nos liberemos de la prisión del cuerpo y sus miserias. Entonces Juan comenzó otra noche más el largo paseo de regresar a Fortuna n.º 40 , cruzar las calles y avenidas de la capital hasta la estación de tren y regresar como un fantasma en el tren. Al llegar a casa contemplo la misma escena caótica de siempre: Orwell borracho y Alejandro riéndo al lado con un lata de cerveza, fumando yerba y escuchando música en la vieja radio ; hablando de la antigua mina y del barrio. Era gracioso pensar que llevaba tres años desde que fue a parar a este lugar contemplando la misma imagén al llegar a casa casi todos los días. Se tomaba un par de cervezas con ellos ya borrachos y luego se echaba a dormir en la habitación hasta el día siguiente cuando al despertar iría otra vez a pasar el día en Madrid , paseando por los parques, como un fantasma en el tren, perdido en el algún bar de la ciudad. Si algo estaba claro es que todo acabaría mal , que la nave espacial se iba a estrellar, porque la vida siempre acaba mal. Todo va a peor y solo es paulatino, tan paulatino que apenas percibes como te conviertes en fantasma. Un día mueres y todo sigue igual, vuelves a coger el tren y vuelves a los mismos lugares y luegro regresas a casa pensando en el sintoísmo pero en realidad ya estas muerto. Es entonces cuando el autor te convierte en fantasma y poco a poco dejas de existir y poco a poco te vas conviertiendo otra vez en la nada, la misma nada de la que una vez fuiste creado. Si aquel lugar solo había sido un lugar fugaz por dónde había pasado es cierto que había cogido cariño a los personajes no ya a su hermano Estrella errante y aunque les evitaba y se iba a Madrid aquel lugar, aquella comuna entre miserias compartidas por ejemplo cenando solos en Nochebuena o cuando Orwell cortaba la cosecha de yerba del fondo de la piscina que se convertían en fiestas día si, día también. También había días alegres y aunque a Juan le costaba reconocerlo aquella comuna o fantasia también le mantenía con vida a pesar de ser ya un fantasma tierno y un muerto temprano que no aparecía en las estadísticas oficiales ni en los datos de la macroeconomía. La España real y miserable contra la España irreal y oficial de la que hablaban los periódicos, la televisión o la radio. Si el perro negro era una leyenda o solo la mala suerte acumulada durante años malos a los que continuaron años malos era algo llegados a este punto que daba igual. Se escondía en su habitación los días más tristes; los días de lluvia, los domingos por la tarde, los días cualquiera. A pesar de que todos los días eran un día cualquiera más en una larga agonía solo bañada en alcohol los días de suerte solo para olvidar o poder tener misericordia de él mismo para intentar justificar de alguna forma su situación que ya no iba a mejorar. Sentía el suficiente desapego para ser un buen muerto, un muerto educado , un muerto de premio como un fantasma por la ciudad. Tal vez era infantil pensar así sin desahogo que el mundo como escribía el autor también es así, intermitente y esto lo llegas a comprender cuando ya estas muerto; los fantasmas no leen, los muertos no lloran.






de 1989, de alejandro rojo cisneros.








martes, 29 de septiembre de 2026




Una novela - total - .



¿Trata la novela sobre un país sin casas ?. Si trata la novela sobre un país sin casas. Gracias, esto es to todo amigos.

















sábado, 26 de septiembre de 2026








Si, aquel día todo sonaba bién, hoy el mismo equipo a veces hace chispa y no suena bién. Solo soy aprendiz de técnico de sonido. Pero era yo y sonaba bién. me se escucha . Todo me male sal. Un dos tres e improvise una letrita y todo sonaba bién sobretodo la old guitarra, todavía estoy esperando la nueva. Todavía en camino... pero me gaste 3000 euros en un equipo, de esos que gane en el casino online. Pero desde entonces no he vuelto a - grabar - nada. Yo creo, no lo sé, solo algo de rap. Los fines de semana quiero dedicarme a la música, a la akai y al ritmo. Entre semana anarquía libertad y hacking en la era de la posinformática. e ir a pasear a Madrid, de un lugar a otro como un vagabundo.










lunes, 14 de septiembre de 2026

Entre señales



















Llegarán las noches del helado Invierno

como un sepulturero


a sellar la tumba del Otoño muerto.




Pero la vida gritaba en tus labios.



hoja seca a hoja seca


beso a beso debajo de las secas plataneras. 


como se secan las ortigas y se pudren poco a poco

las hojas que brillaban en Verano. 



Llegarán los días de Enero

cuando ya el Otoño este muerto.




en un reloj sin tiempo

y un minutero degollado.



mientras me persiguen los gatos y tú lees a Pablo Neruda. 




arc.

































domingo, 13 de septiembre de 2026



Llegarán las noches del helado Invierno.


Como un sepulturero, 



A sellar la tumba del Otoño muerto.








arc.




Un inculto puede curarse, enseñarle la modestia, enseñarle libros, enseñarle a contemplar la poesía. Sin embargo un idiota no tiene cura y siempre será un idiota. Esto se puede también extrapolar a otras tantas cosas de la vida y de la existencia. Hay cosas que tienen cura y otras que no tienen cura. La literatura también es curación , no solo belleza, hondura, o reflexión. A mi leer me entretiene y empuja mi curiosidad incluso en épocas de depresión y melancolía. Leer es un hábito sano y barato frente a los exaltados y o los interesados... en estos intereses creádos. También tiene éxito Santiago Segura haciendo el idiota y no por ello harán de Torrente una gran crítica a nada, ni y solo servirá para que su creador se llena los bolsillos, que esta muy bién siempre que sea de forma honrada o al menos de forma poco deshonesta. Este país lleno de envidia, lleno de odio, no hay nada como tener paciencia, ser como una araña, como Dios que nunca llora, o el Diablo que nunca reza como escribía Almafuerte. Supongo que cuando M.R cometía delitos y perseguía a gente con su policia - corrupta - había gente que se sentía muy cómoda. Otros eran los señalados o los perseguidos yo siempre estuve más cerca de estos últimos. En este país dónde se le intenta joder la vida a cualquiera que salga desde "la izquierda" y es cierto que también en la izquierda habitan muchos monstruos ahí escondidos entre la mayoría. Tomamos el ejemplo de BEnito Perez Galdos, que nunca recibió el nobel porque era un mal Español para una derecha, la derecha como siempre mas hostil y pobretucha de la Europa continental que tenemos malamente que soportar. Los republicanos en EE.UU siempre dejan las arcas vacías despues del latrocinio y los primeros años de los gobiernos demócratas se malgastan intentado sobrevivir a la herencia recibida en un impasse vacío , esteril , una lucha inane contra tiburones financieros y otros mosntruos. Sucede con la cementitis del pepé, y así sucede que se ponen a construir y construir para llevarse mojadas y que luego pague el resto. Y así la comunidad de Madrid es la región de Europa con más rontondas de toda Europa alguien lo llamará corrupción institucionalizada. Lo que demuestra que las democracias son muchas veces una causa fallida y más en un país como España con la mayor cantidad de analfabetos funcionales de Europa y la derecha más hostil , cerrada, pueblerina y sobretodo pobre de toda Europa y así hay tanta - codicia - por el poder . Sn embargo luchamos porque la sociedad no se convierta en el simple sostenimiento de las clases heredadas de la historia sino la del progreso social y las ideas de libertad frente a M.R`s y otros asesinos.









Llevo desde 2021 escribiendo sobre un país sin casas para que nadie me señale. También hago rap sobretodo los fines de seman...