Si la primera parte que inicia esta trilogía - absurda - sobre España - 1989 - es una descarnada mirada a lo que supusieron el final de los 80`s en España más el futuro demolido por el capialismo 35 años después. La segunda parte de la - trilogía - tendrá tintes oscuros recordándonos a los mejor del género - NOIR - en una sociedad que se desvanece entre crisis económicas poco a poco. Otra novela social que trata temas de siempre como la soledad, el desempleo, la falta de oportunidades en una ciudad oscura , que poco a poco se convierte en una cárcel para los protagonistas . Llena de material autobiográfico, esta segunda novela más mordáz e intensa , surge de la idea de no dejarse nada en el tintero. Para ello - vuelvo - a la primera década del siglo XXI en una ciudad como Madrid: sexo, violencia, drogas, mafia, crisis económica, desempleo todo agitado en la coctelera para volver a la mejor literatura. Si la primera novela ácida y descarnada, trataba sobre un país sin casas lleno de pícaros y fracasados. La segunda novela gran parte basada en material autobiográfico, narra la soledad de algunos personajes entre desempleo y crisis económicas. eN ESTOS FLASAZOS DE MI PUTA VIDA.
Oeste celeste.
by alejandro rojo y cisneros.
I
"Nada más salir del poblado a la autopista de circunvalación dónde los jonkys tiran colchones a la salida de un túnel anterior a la incorporación para obligar a denterse a los coches que salen del poblado y poder robarles, el coche pinchó. Al salir del coche Alejandro exclamo - oh mierda - . Según comenzó a cambiar la rueda pinchada al lado del guardarraíl de la autopista una lechera de la policia se detuvo a su lado. La policia en lugares corruptos como aquél a las afueras de Madrid en el mayor hipermercado de la droga de toda Europa también están corrompidos; si había negocio se encendían las hogueras como señal a la entrada y si había policia se apagaban. De tal forma que uno nunca llegaba a saber si era la policia la que permitía el tráfico o cuando decidía acabar con él o tal vez solo al revés. La policia no está para acabar con el tráfico o la corrupción, solo para sostener el ordén público. Después de registarle a él y el coche le enseñaron la droga incautada. - ¿Dónde ibas con esto?. Una bolsa con 15 gramos de cocaína. - A ver déjame el documento de identidad. - Trás darle el D.N.I otro policia se le acerco y con señas le obligó a seguir cambiando la rueda pinchada mientras sus dos compañeros comprobaban los datos. Se volvió acercar otro policia, le devolvió el D.N.I y antes de que terminará de cambiar la rueda escucho tres fuerte golpes , las puertas de la lechera de la policia cerrarse , arrancar el motor y marcharse de allí con la droga que acababa de coger del poblado chavolista a las afueras de Madrid. Cuando Alejandro arrancó el coche allí ya no había nadie, estaba solo en mitad de la autopista y salió escapando de allí pensando por qué la policia le había dejado marchar. Solo una hora antes estaba delante de una gran mesa dónde tres gitanas vendían droga con tres montañas de droga: una de coca, otra de heroína y otra de mezcla para fumar. Aquella chavola fortificada tenía dos guardas a la entrada con walkie talkies , dos hombres en la puerta dejando entrar. Un largo pasillo y un cartél de - se ruega silencio - . Justo detrás de dónde las tres gitanas mayores pesaban y vendían la droga con escopetas debajo de la mesa, había una sala uqe servía para ponerse y probar la droga. Allí había jonkies tirados despues de un pico de heroína bajo una luz rojiza recordaba Alejandro al salir de la autopista al otro lado de la ciudad y volver a casa sin saber si había tenido suerte o mala suerte justo antes del amanecer. La televisión vomitaba noticias sobra la crisis económica , las manifestaciones, los políticos, la economía o la corrupción. La delgada línea que separá el bien y el mal habían desaparecido despues de ver cerrar tres locales y quedarse en el paro. Nadie contrataba a nadie en plena crisis económica, no tenía ni subsidio ni pensión, no tenía ahorros, ni pasado, más que trabajar de camarero por las noches en bares y discotecas. Una bala perdida en mitad de la recesión. Los ricos tenían dinero y lo gastaban en vino de exportación, champagne, esclusividad, droga da igual. Él situado entre clases sociales tenía algunos contactos: 5 gramos para Juan el pianista, 5 gramos para David el carpintero, 5 gramos para al esposa de Nacho el empresario cuando la droga era la única salida o escapatoria de una realidad que le desbordaba. Había visto echar el cierre a más de 7 negocios en menos de tres meses. La realidad se había volatilizado, la pobreza era lo único que tenía em los bolsillos. Tenía todo el pesacado vendido pero no estaba la droga. Solo tenía otros 350 € entonces decidió - arriesgarse - . Su compañero Luís le había hablado de un hotel cerca de el aeropuerto de Barajas dónde vendían coca. No sabía dónde iba, su último jefe tenía un bar dónde jugaban partidas clandestinas de poker y tenía una pistola. Le robo la pistola un noche cerrando el bar arranco de madrugada el coche y fué hacia el aeropuerto con la pistola escondida detrás del asiento. Al llegar a la puerta contempló el gran hotel a las afueras del pueblo de Barajas. Vendían habitaciones a azafatas y pilotos, y las demás las alquilaban. Habitación 303 leyó en la tarjeta de presentación. Al cruzar el hall de madrugada un chico jóven le miro. - A que habitaicón va usted ?. A las 303 , gracias. - Contesto. Al entrar y con la pistola escondida entre el pantalón y la camisa toco la puerta. Al rato alguién abrió la puerta dónde dos chicos jugaban a la play , escuchabán música y fumaban droga. - Pasa hermano - dijo uno de ellos con acento mexicano. Sacó el dinero y lo puso encima de la mesa. - Esta bién , está bién ... - dijo el otro chico. Sacó una bolsa y pesó y metió en el la cantidad correcta de coca mientras su compañero le invitaba a una raya. La música era de los 80`s tal vez afro beat. Decidió salir de allí volando mientras ellos se distraían con la play station y bebían vodka con naranja. Al salir del hotel, arrancó el coche y dejó la pistola en el asiento de al lado junto a la bolsa de coca, debajo del asiento. Al legar a la carretera que cruza la autopista de circunvalación contemplo a la policia, intento evadirles pero fué imposible al no querer meterse en la autopista mientras el corazón le temblaba. Al momento tenía un foco sobre su coche , miró la pistola y la coca , sin pensarlo dos veces pisó a fondo el acelerador del coche un viejo passat 150 caballos gasolina, y salió de allí volando mientras la policia comenzaba a perseguirle con el foco . Les saco más de mil metro en 10 segundos cuando contemplo un callejón estrcho, derrapando se introdujo en el callejón con la suerte de que había un sitio para aparacar y derrapando aparcó. Se tiro entima del asiento del copiloto con el corazón que se le salia por la boca y vió las luces de la policia alejarse. Eran las 3 de la madrugada de un Jueves cualquiera. Al rato salió del coche , respiro fuerte, cogió la bosa de coca , cerró el coche y se marchó de allí andando. Al llegar a la avenida principal cogió un taxi, y se marchó de aquel barrio contiguo a Barajas, cerca de Hortaleza. Al volver a casa supuso que si, que esta vez había tenido buena suerte. "
II
La verdadera mafia madrileña habían señalado el local. Un turco había ocupado un de una calle principal de Madrid, un local dónde repartía heroína y droga. Un día llegaron dos matones a la puerta del local gente que habían dado vuelcos de droga y dejado a todos con las chinchas puestas y llevarse la droga. Gente chunga y despiadada. Al abrir la puerta el turco solo escucho: O te vas de aquí o mañana aparece un turco muerto en Madrid. Unos empresario amigos de la verdadera mafia habían llegado a un acuerdo con el dueño del local - si me echas a esa escoria os quedáis con el local por 1000 euros al mes en el centro de Madrid - . Solo hubo que asustar un poco al camello turco. Según contaban los chavales para que se fuera de allí. Entre ellos cundía la camaredería. Solo erán chavales de barrio con una mano delante y otra detrás a parte cundía la discrcción: nadie sabía nada y si alguno se sacaba un sueldo digno a final de mes, nadie sabía nada. Solo era un bar perdido en la ciudad. La mafia acosada por la policia y la mitad de sus garitos o bares cerrados por orden de jueces intentaba ganarse lustrasemente la vida. O al menos sobrevivir en mitad de la recesión. La cacofonía de los políticos, la televisión, las marchas obreras en una nación en plena tensión. Un día el boxedor James Rodriguez que era dueño de varias discotecas de la ciduad presentó una velada un sábado por la noche. A ella concurrió la florinata de la ciudad. Entre ellos cantantes famosos, modelos y un público lleno de camellos. La velada transucurrió sin incidentes aunque el viejo boxeador y campeón de Europa perdió la pelea. Entre los equipos de los boxeadores que llegarón a la capital iba un asesino. Al alunicero fito juarez le tirotearon en casa de su madre un día despues de la velada de boxeo. No hacia falta hacer muchas sumas, la policia nunca investigó nada solo por un ajuste de cuentas en el barrio de Carabanchel . el barrio mas grande de Madrid, desde carabanchel a la peseta. [...][...]-.
arc , por ahora titulado - Oeste celeste - primeros borradores .
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