jueves, 8 de julio de 2021

Algo de poesía.






Todo sucede así, de golpe.



También el desengaño:



En el fonde del tic-tac de los relojes, el oleáje. 



Tal vez signifique que toda mujer huye de algo






o tal vez no signifique nada. 




O tú descalza saliendo de la habitación sin hacer ruido.













alejandro rojo cisneros.




lunes, 5 de julio de 2021

Irrespirable.






Siempre fuí un niño - enfermizo - asmático al que le faltaba la respiración, y una vez estuve a punto de morir con 11 años, solo el óxigeno me salvaba, pero recuerdo aquella sensación de toser hasta que sangraba y sin remedio, y conozco cuál es el valor relativo de la vida. Al final creci, y aquella enfermedad respiratoria remitió, al menos lo suficiente, para llevar una vida normal. Cuanto años después tuve un intento de suicidio estuve en un hospital, recuerdo aquella habitación dónde había algunos suicidas, el que estaba en la cama de al lado murió de magrugada, le habían intentado lavar el estómago, y estaba conectado a una máquina, pero no se puedo hacer nada, yo estaba despierto y asustado con 10 puntos de sutura en la muñeca izquierda. El sentido de la vida es relativo, hay gente que nace enferma, y la vida - solo - vence a la muerte en oleadas. Yo no sé que decir a la gente que sufre desgracias, lo único que se, es que Dios existe, aunque tal vez la idea de Dios que tenemos no se corresponde con ninguna religión. Durante los años que he pasado estudiando diferentes religiones y ensayos sobre religión, llegué a muchas conclusiones: El mundo moderno había perdido la conexión mágica y espiritual con el universo, en África los chicos entran en la sociedad en una iniciación mágica y espiritual. Una vez escuche que a los más jóvenes, les enviaban a la montaña, tenía que recorger hongos de una corteza de árbol, con el que luego serían - drogados - en una fiesta espiritual, en sus ensoñaciones producidas por la droga y los hongos, verían muchas cosas, pero dentro de sus sueños recibirían un nombre, aquél nombre es el que tendrán de mayores como miembros de la tribu. Una vez soñe tener hijos, nombrar a los hijos, darles un nombre, debe ser bonito, mirar entre las estrellas, acorde a su nacimiento, y buscar un nombre bonito según los designios. La religión es para la masa, solo la espiritualidad es para el individuo. Yo vivo una situación personal - irrespirable - y sin embargo por las noches, enciendo un par de velas e incienso e incluso a veces rezo. En mis - erráticos - y perdidos pasos por el mundo, he aprendido muchas cosas aunque estas cosas no son rentables en la sociedad del siglo XXI, son solo espirituales, y ese vagaje era lo único que me importaba. La idea de vivir, es relativa, si lo piensas solo es nuestro momento de luz, abandonados en este orilla del universo, tal vez algún día comprenda el porque hay tanta belleza y aunque la vida sea escasa, a veces brilla y su sentido relativo e intermitente. La gente se suicida, mientras al lado de los descendientes de los descendientes de los hijos de aquellos fresnos, hay una orilla clara del universo. Tal vez ese era el mensaje, tal vez en esta distopia haya un sentido.












sábado, 3 de julio de 2021

Auto-construcción.






Contemplo - desde esta ventana indiscreta - el ritual infinito de la existencia aunque no sé muy bién quién soy pero vivo al margen. He despertado dentro de un cuento de Borges o tal vez una novela de Ayn Rand. Sin embargo siento que me persigue esa sensación de vivir al margen, de estar aislado. Hay gente en las terrazas y se escucha el griterío de los niños que dentro de mi se confunde con el grito de las gaviotas pero aquí no hay mar, solo se siente su ausencia en una capital del Sur de Europa. Sobretodo siento indiferencia; es Sábado por la tarde y no sé quién soy pero sobretodo siento indiferencia. Tal vez sea el personaje principal de una novela de Kafka, o tal vez - solo - un personaje más aislado e indiferente de la novela 1984. Me persigue una sensación de mirar el mundo desde lejos, como si yo perteneciera a un mundo invisible. No sé quién soy, casi no salgo por el día sino es para cruzar fugazmente una calle perdida y meterme en un jardín con un pozo y en él un mirlo, fumar porros hasta que se haga de noche, y salir a pasear de madrguda yo solo. Siento soledad, sobretodo soledad, y aunque la pandemia ha hecho que pierda contacto con la realidad, la caída sobrevendrá de golpe el capitalismo más salvaje, y la imposición de las clases sociales: dinero y libertad. Yo vivo con poco, apenas un par de bolsitas de te, algunos porros, y portatil conectado a la gran tela de araña y desde hace tiempo siento una sensacion de vacío, de saber que estoy perdiendo el tiempo, y que debo despertar, tal vez despierte en una obra de teatro del Siglo de Oro, convertido en un príncipe abandonado y prisionero en una torre. O tal vez como lider de una comuna que ha contactado con una sirena de otra dimensión. Empiezo a pintar, todavía es pronto, solo son las 20:55. Ha empezado el verano.








Pintar.













viernes, 2 de julio de 2021

La soledad del que tira el penalti.




Esta ahí el portero, el arbitro, y el que tira el penalti. Ay el que tira el penalti !. El futbol trasciende, y después del partido he sentido como cientos de chavales salían a jugar el futbol por las calles y los jardines a pesar de haber sido un partido de mierda en el que nos han vuelto a robar la cartera, porque me da la sensacion que a España le falta picardia, y que los mejores jugadores de la selección o los que tienen más talento, son a la vez también los más jóvenes. Me alegro por Luis Enrique, ahí tienes tu venganza contra Tassoti. El entrenador de Italia, manchini no sabe que España se va encontrar, si la de croacia, o este equipo al que siempre ha faltado gente alante, y un media punta con carisma. Recuerdo que Roberto baggio tiraba de aquella Italia en el mundial de EE.UU, y nosotros teníamos a Caminero... pero Italia marcaba y España, no. Yo era niño, hay cosas que actuan como esencia, y se repiten generación tras generación , también el fútbol es muy fortuito, en si y los grandes partidos rara vez suceden, y este va a ser uno de ellos, espero que sea en general un buen partido, hay semifinales, que son la final aunque no se si se da el caso... Suiza no merecía estar en la semifinal, y España, quizás támpoco, pero alguien tenía que llegar. Ahí esta la soledad del que tira el penalti. La soledad... Yo siempre he sido el que tira el penalti, recuerdo que una final contra el getafe, de rugby falle aquella pateada a palos - y senti como la gente me dejo de querer - Aquella soledad, también gane con épica, porque el deporte está para jugarlo, como los niños - en esencia - generación trás generación. Y no sé ni siquiera si Italia va a pasar a la semifinal, pero a estos Italianos, como siempre, se les vé más pícaros, todavía hay lazarillos en Italia. También hay en España Cervantes. Tambien tenemos a Unai simon y otras malas bestias.





jueves, 1 de julio de 2021

Droga.




Mi sobrina la pequeña ha gritado cuando se ha visto pintada, y a parte de eso luego no ha hecho como era de esperar - se parece a mi - ni puto caso. La mayor - femenina - dice por lo menos salgo guapa, aunque has enfocado más a patricia que a mi . Es efecto disney como los dibujos..., le digo, y ella contesta, es arte. Los niños crecen y nos hacemos poco a poco mayores. El niño - acordado - como un animal con el universo, toma conciencia del paso del tiempo, y la infancia se desvanece lentamente, muy lentamente como se quiebras las hojas del verano al llegar el final de Septiembre. Un aprendizaje que se cultiva viendo a crecer a niños es que ellos viven el tiempo y no esperan nada del universo, no existe casi el futuro, y el pasado - solo - es un rubor en la conciencia. Aquí empieza la inmesidad del alma, frente a ese lugar que se va creando constantemente - el yo - con el que pierden el tiempo los adultos.











Entre las generaciones.





A mi no me importa estar - solo - la felicidad según la filosofía, esta en la corriente, entre las generaciones, al final el yo solo es un punto perdido en la inmensidad del alma. Imaginate estos monstruos que dedican su vida a - odiar - y perder parte de sus tristes vidas entre el mal y la distopia. Así tengo que soportar un - enjambre - de vecinos, cada cual más envilicido hasta el bestiario y la reunión de bestias entre porros - es casi gratis - pintura y poesía mirando como los vecinos arrastran las cadenas como fantasmas y otras guerras pírricas. Luego están los cuatro subnormales envilecidos por el alcohol y la derecha más ultra, sentados en la terraza de un bar cuyo nombre no queiro acordarme. Todos como chupasangres, mirando a un famoso, hay que se paletos. Lo mejor es no ir, crecimos en bilbliotecas, y parques, otra cosa, aquella gioveneza, que me ha construido como hombre y no como animal o bestia.